Argentina en calma económica: por qué 2026 podría ser un año de crecimiento histórico
La economía argentina muestra estabilidad con baja volatilidad, dólar estable y superávits gemelos sostenidos. Según Nau Bernúes, esta calma abre la posibilidad de que 2026 sea un año histórico para el crecimiento, aunque persisten desafíos políticos y externos.
La economía argentina atraviesa un período de inusual tranquilidad: la volatilidad ha disminuido, las tasas de interés bajan, el dólar se mantiene estable y los superávits gemelos se sostienen mes a mes. El Banco Central ajusta normativas y continúa con desregulaciones, generando un ambiente de calma que, según el analista Nau Bernúes, podría marcar un punto de inflexión para el país.
Estabilidad en tasas, dólar y expectativas
Bernúes destaca que la tasa de interés se ha acomodado, lo que alivió tensiones acumuladas. El dólar, que solía ser protagonista de la incertidumbre, ahora se mantiene casi sin cambios: el dólar MEP subió apenas un 0,63% y el oficial se ubicó en $1.450. Aunque la brecha cambiaria persiste, ya no domina la escena económica.
Además, el Tesoro argentino compró cerca de US$ 350 millones recientemente, indicando que el piso del dólar está próximo al techo de la banda cambiaria.
Inflación mayorista a la baja y anclas monetarias firmes
La inflación mayorista sorprendió con una baja, alimentando la esperanza de que la inflación pueda estar controlándose. La desinflación continúa mientras se mantengan activas las anclas monetaria y cambiaria, con una política fiscal ya alineada. Esto abre la posibilidad de que 2026 registre la inflación más baja en años.
Perspectivas para un 2026 histórico
Con un año sin elecciones y una macroeconomía más ordenada, Bernúes plantea que 2026 podría sentar las bases para un crecimiento histórico. Para ello, destaca la necesidad de consensos políticos para impulsar reformas y despejar incertidumbres sobre la deuda para estabilizar expectativas externas. Un aumento en el precio de la soja podría aportar un impulso adicional.
Menor riesgo y volatilidad, pero también menores rentabilidades
El análisis señala una adaptación a una Argentina con menor riesgo, menor volatilidad y menores retornos financieros. Mientras continúan las desregulaciones y la reducción de impuestos, los superávits gemelos —comercial y fiscal— se mantienen firmes, siendo el corazón del nuevo ciclo económico.
Superávits gemelos y ajustes fiscales
En octubre de 2025, Argentina registró un superávit primario de $823.925 millones y un superávit financiero de $517.672 millones, acumulando hasta octubre un 1,4% y 0,5% del PBI respectivamente. Se destacan fuertes reducciones en subsidios, transferencias a provincias y programas sociales, mientras que las jubilaciones y pensiones crecieron un 8% real interanual.
Reservas, swap con EE.UU. y política del BCRA
El Banco Central activó un swap con Estados Unidos por US$ 2.500 millones, mejorando temporalmente las reservas netas. Sin embargo, la política cambiaria y monetaria se orienta hacia un proceso de remonetización impulsado por Santiago Bausili, más que hacia la acumulación de reservas. La posición neta vendida en futuros del BCRA disminuyó en US$ 717 millones, ubicándose en US$ 6.127 millones.
Normalización en tasas, encajes y crédito
El BCRA redujo la tasa de interés del 22% al 20%, con la caución en torno al 18% y los repos en 22%. También se flexibilizaron los encajes, reduciendo la integración diaria obligatoria del 95% al 75% y aumentando la integración con títulos, lo que estabiliza las tasas y mejora la gestión bancaria. Esto favorece la recuperación del crédito, con el sector hipotecario mostrando récords recientes.
Sector energético y horizonte exportador
En octubre, la producción de petróleo alcanzó 859.500 barriles diarios, el nivel más alto registrado. Vaca Muerta se consolida y la infraestructura acompaña, mientras el Gobierno elimina trabas. Se eliminaron las retenciones al petróleo convencional, se avanzó hacia retenciones cero en la Cuenca del Golfo San Jorge y se suprimieron derechos de exportación para aceites lubricantes derivados del petróleo, con expectativas de aumentar un 70% las exportaciones hacia 2028.
Conclusión: una calma que puede transformar el futuro
¿Podrá Argentina dejar de estar pendiente de su economía diariamente? ¿Será 2026 un año de inflexión? Aunque Bernúes no celebra una victoria definitiva, destaca que hoy existe una calma real: las tasas bajan, el dólar se mantiene estable, los superávits gemelos persisten, el Tesoro compra dólares, el BCRA normaliza su política y la inflación cede. En el contexto argentino, esta estabilidad representa una verdadera revolución.
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