Korfball: el deporte mixto que crece en clubes argentinos
El korfball, deporte mixto de origen neerlandés, crece en Argentina desde 2003, promoviendo equidad y cooperación en clubes del AMBA y otras provincias.
El korfball es una disciplina deportiva de equipo, mixta por reglamento, que combina dinamismo y estrategia. Reconocido por el Comité Olímpico Internacional y practicado en más de 60 países, permite que hombres y mujeres jueguen juntos en igualdad de condiciones. La palabra “korf” significa “cesto” en neerlandés, que es el objetivo del juego: encestar una pelota en una cesta a 3,5 metros de altura.
Esta disciplina promueve habilidades físicas como coordinación, resistencia, agilidad y trabajo en equipo. No permite contacto físico agresivo ni desplazarse con la pelota en las manos, lo que exige movimientos rápidos y una lectura táctica constante. Además, es un deporte cien por ciento cooperativo y mixto, donde todos los jugadores deben cumplir todos los roles.
El korfball fue creado en Ámsterdam en 1902 por Nico Broekhuysen, con la intención de que hombres y mujeres compitieran juntos en igualdad y cooperación. En Argentina, llegó en 2003 gracias al deportista Ricardo Acuña. Desde entonces, se ha difundido en escuelas y clubes del AMBA, Córdoba, Río Negro, Puerto Madryn y Cipolletti.
El reglamento establece equipos de 8 jugadores, 4 hombres y 4 mujeres, en un campo de 40x20 metros dividido en zonas de ataque y defensa. Solo se puede marcar a un jugador del mismo sexo, lo que neutraliza diferencias físicas y garantiza equidad. Cada dos goles, los jugadores rotan de zona y rol para atacar y defender, promoviendo respeto y cooperación entre géneros.
Actualmente, la competencia local se organiza a través de la Liga de Korfball Bonaerense, que pronto sumará una división senior. La Selección Argentina ha participado en torneos internacionales en Uruguay, Colombia y en el país, consolidando la disciplina como una filosofía de juego que trasciende el deporte.
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