Exiliados iraníes en Francia reciben amenazas de muerte tras la ofensiva en Oriente Medio
Ante las amenazas del régimen iraní, los exiliados en Francia aumentan las medidas de seguridad.
Hace cincuenta años, el ayatollah Ali Khomeini organizó su revolución iraní desde Neauphle-le-Château, un pequeño pueblo de 3.000 habitantes en las afueras de París. Actualmente, miles de exiliados iraníes viven en Francia, principalmente en París y sus alrededores, y enfrentan una situación de temor debido a las recientes amenazas de muerte provenientes del régimen persa.
Desde el inicio de la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, la comunidad iraní en Francia ha experimentado una mezcla de miedo y ansiedad. Los bombardeos en Teherán, que afectaron a familiares de los exiliados, han incrementado la preocupación entre la diáspora.
Además, militantes y opositores iraníes en Francia han recibido llamadas anónimas, insultos y amenazas de muerte, lo que ha llevado a reforzar la protección policial en zonas frecuentadas por la comunidad. El Ministerio del Interior francés anunció el despliegue de patrullas adicionales ante el temor de ataques terroristas vinculados con Teherán.
Algunos opositores, como el periodista Emmanuel Razavi, están bajo custodia tras recibir amenazas directas de los servicios secretos iraníes. La situación ha generado un clima de inseguridad entre los exiliados, quienes también enfrentan presiones en Francia y ataques a sus familias en Irán.
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