Delcy Rodríguez presenta reforma de la Ley de Hidrocarburos en Venezuela tras salida de Maduro
La propuesta de reforma petrolera se presenta en un contexto de cambio político y supervisión de Estados Unidos.
Delcy Rodríguez, líder del régimen chavista en Venezuela, presentó el 15 de enero de 2026 ante el Parlamento oficialista un proyecto de reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Esta acción se da tras la caída del depuesto dictador Nicolás Maduro y en un contexto donde Estados Unidos ha comenzado a ejercer control político y económico sobre el proceso de transición en el país.
Rodríguez, quien hasta el 3 de enero se desempeñaba como vicepresidenta, asumió el manejo del aparato institucional tras la intervención militar estadounidense en Caracas que culminó con la captura de Maduro. En ese marco, llevó al Legislativo el mensaje anual que el dictador dejó pendiente.
La reforma propuesta busca incorporar los esquemas previstos en la Ley Antibloqueo, aprobada en 2020 para facilitar inversiones extranjeras bajo estrictas cláusulas de confidencialidad. Estas cláusulas han sido utilizadas por el chavismo para evadir sanciones y ocultar operaciones financieras. El proyecto mantiene la obligación de que las empresas extranjeras operen como socias minoritarias de Petróleos de Venezuela (PDVSA), preservando el control estatal de la industria a pesar del deterioro operativo y la corrupción acumulada.
Plan de recuperación
Paralelamente, el Departamento de Energía de Estados Unidos presentó un plan para la recuperación del sector petrolero venezolano que contempla inversiones en infraestructura crítica, especialmente en el sistema eléctrico y en instalaciones estratégicas dañadas. Washington invitó a petroleras estadounidenses a participar en la reactivación del sector bajo esquemas de transparencia y supervisión internacional, en contraste con los mecanismos opacos promovidos por el régimen en años anteriores.
Venezuela logró elevar su producción a cerca de 1,2 millones de barriles diarios, mejorando respecto al colapso de 2020, cuando la extracción cayó a mínimos históricos. Sin embargo, esta cifra sigue muy por debajo de los niveles previos al chavismo, cuando el país producía más de tres millones de barriles diarios. La reforma impulsada por Rodríguez refleja el intento del chavismo de reacomodarse tras la caída de Maduro, en un contexto de transición vigilada por Estados Unidos y presión internacional para desmontar las estructuras políticas y económicas del régimen.
FUENTE: Con información AFP/Redacción DLA
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