Diferencias en consumo, usos y precios entre freidora de aire y horno eléctrico en Argentina
Análisis comparativo del consumo energético, aplicaciones y costos de freidoras de aire y hornos eléctricos en el mercado argentino.
La cocina eléctrica es cada vez más común en hogares argentinos, y elegir entre una freidora de aire y un horno eléctrico puede impactar en la factura de luz. Ambos electrodomésticos cumplen funciones similares, pero su consumo y usos recomendados difieren significativamente.
El horno eléctrico funciona con resistencias que calientan una cámara amplia y requiere tiempo de precalentamiento. Su potencia oscila entre 2.000 y 3.000 watts, consumiendo aproximadamente entre 2 y 2,5 kWh por hora de uso continuo. Es eficiente para cocinar grandes cantidades o varias bandejas a la vez, pero su uso para porciones pequeñas puede resultar en un consumo desproporcionado.
Por otro lado, la freidora de aire utiliza circulación de aire caliente en un espacio reducido, con potencias entre 1.400 y 1.700 watts. No requiere precalentamiento prolongado y los tiempos de cocción son más cortos, con un consumo aproximado de 0,7 a 0,9 kWh para preparaciones de 20 a 30 minutos. Es ideal para comidas rápidas y porciones medianas, ofreciendo mayor eficiencia energética para uso diario.
En términos de consumo mensual, un uso diario de media hora de la freidora puede representar entre 20 y 25 kWh, mientras que un horno eléctrico usado entre 45 minutos y una hora diaria puede superar los 60 kWh, sin contar el impacto adicional de elevar la temperatura ambiente. En cuanto a precios en Argentina, las freidoras básicas se encuentran entre 150.000 y 220.000 pesos, con modelos avanzados que superan los 300.000 pesos. Los hornos eléctricos comienzan en torno a los 180.000 pesos para modelos de sobremesa, y pueden superar los 250.000 pesos para versiones de mayor capacidad o empotrables.
Si ya sos miembro, iniciá sesión.