Hotel para mascotas sancionado tras muerte y demora en informar fallecimiento de perro
El INBA sancionó a un hotel para mascotas por negligencia tras la muerte de un perro cuyo fallecimiento fue informado días después.
El Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) sancionó a un hotel para mascotas luego de constatar una infracción grave por negligencia en el cuidado de un perro que murió en el establecimiento y cuyo fallecimiento fue comunicado a la familia varios días después.
El caso se originó tras la denuncia de los dueños del animal, quienes señalaron que el aviso llegó cuando el perro ya había sido enterrado. “Me llama este dueño del lugar diciéndome que Bili había muerto y que lo había enterrado”, relató Soledad, madre de una de las dueñas.
Según consignó Subrayado, el Instituto Nacional de Bienestar Animal dictó una resolución firme y aplicó una multa económica al responsable del pensionado, tras analizar la denuncia policial, la actuación administrativa y el resultado de la necropsia.
Bilbo tenía seis años y había sido dejado en el lugar junto a otro perro de la familia por el plazo de una semana. La notificación del fallecimiento se produjo cuando la dueña del animal se encontraba en el exterior. “No podía creer lo que me estaba diciendo. Me había llamado para decirme que Bilbo había muerto y no entendíamos qué había pasado”, expresó su dueña, Victoria Coto, quien no se encontraba en Uruguay al momento de recibir la noticia.
Tras la denuncia policial y la intervención del INBA, la familia logró retirar el cuerpo y trasladarlo a la Facultad de Veterinaria para su análisis. El resultado fue contundente. “La necropsia dio que Bili no murió el día que él me avisó. Había muerto entre cinco o seis días antes”, afirmó Soledad.
El informe veterinario también señaló un marcado deterioro físico del animal. “Tenía impresionante la cantidad de garrapatas, y cuando yo lo llevé no tenía garrapatas”, agregó, al explicar que el estado del perro no coincidía con las condiciones en las que había sido dejado.
A partir de esos elementos, el INBA concluyó que existió una omisión grave en los deberes de cuidado, encuadrada como infracción grave a la Ley 18.471 de bienestar animal, lo que derivó en la sanción administrativa al establecimiento.
La familia sostuvo que decidió denunciar para que el caso no quedara impune y para evitar que situaciones similares se repitan. “Los pasos no son difíciles: Policía, INBA y generar prueba veterinaria”, señaló Soledad, al detallar el procedimiento seguido.
Desde el INBA recordaron que los hoteles, pensionados y entrenadores de mascotas deben estar inscriptos en el Registro de Prestadores de Servicios (Repse) y recomendaron verificar esa información antes de dejar animales al cuidado de terceros.
Actualmente, el organismo recibe unas 500 denuncias mensuales por presuntos casos de maltrato o negligencia animal en todo el país, en un esquema de actuación que se limita al plano administrativo y a la aplicación de sanciones económicas.
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