Aldo Abram señala que el historial de defaults limita la baja del riesgo país en Argentina
El economista Aldo Abram explica que el riesgo país argentino no baja rápido debido al historial de defaults y estafas financieras.
El riesgo país de Argentina se mantiene en niveles elevados debido a un historial de incumplimientos financieros. Aldo Abram, economista y director ejecutivo de Libertad y Progreso, señaló que el país tiene un "prontuario de estafadores seriales" por haber dejado de pagar sus deudas en nueve ocasiones, con quitas que superaron la mitad del capital prestado en varios canjes.
Abram explicó que esta historia afecta la percepción del mercado, que aún no confía plenamente en la disciplina fiscal actual del gobierno. Para que el riesgo país baje de forma sostenida, afirmó que será necesario tiempo para demostrar que Argentina sigue un rumbo fiscal más normal, donde el Estado gasta lo que tiene y registra superávit incluso contabilizando intereses.
Riesgo país: por qué se mueve entre 500 y 600 y qué falta para quebrar el piso
El economista destacó que el mercado está "aprendiendo" a confiar en el país, y que cerrar 2025 con superávit fiscal, incluyendo intereses, es una señal positiva. Sin embargo, advirtió que la confianza se pierde rápido y se recupera lentamente, por lo que el riesgo país no converge rápidamente a niveles regionales.
Abram se mostró optimista y proyectó que el riesgo país podría bajar por debajo de los 400 puntos a lo largo de 2026, aunque reconoció que ese nivel seguiría siendo alto comparado con otros países, pero mucho menor al pasado reciente.
Bonos argentinos y demanda inversora
Sobre la demanda de bonos, Abram indicó que los inversores compran en función del precio y el riesgo, no por simpatía. El rendimiento ofrecido debe compensar el riesgo percibido, que sigue siendo alto debido al historial de defaults y desfalcos del pasado.
También relacionó el comportamiento de los bonos con el clima político previo a las elecciones, señalando que la percepción de continuidad en el rumbo económico tras los comicios ayudó a sostener las valuaciones y la baja gradual del riesgo país.
Inflación 2026 y demanda de pesos
Abram abordó la inflación y atribuyó la aceleración desde mayo a la incertidumbre preelectoral, que redujo la demanda de pesos y afectó su valor. Explicó que la pérdida de valor de la moneda se refleja primero en los tipos de cambio libres y luego, con rezago, en los precios de bienes y servicios.
Sin embargo, señaló que tras las elecciones la demanda de pesos volvió y la moneda se estabilizó. Confió en que, con estabilidad política y fiscal, la inflación tenderá a desacelerar y alinearse con una moneda más estable en los próximos meses.
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