El verano de las grandes oportunidades para las reformas en Argentina
El gobierno de Javier Milei busca impulsar reformas laborales y penales tras su triunfo electoral en octubre de 2025, enfrentando desafíos políticos y económicos.
El gobierno de Javier Milei, tras su triunfo electoral en octubre de 2025, planea reabrir el Congreso en enero de 2026 para tratar una reforma laboral que el oficialismo denomina modernización laboral. El presidente cuenta con una mayoría aumentada en ambas cámaras y busca apoyo de gobernadores para avanzar en reformas estructurales.
Sin embargo, el impulso inicial del gobierno libertario comienza a disminuir y enfrenta resistencias, incluso dentro de sus aliados. Por ejemplo, en la votación del presupuesto se derogaron fondos para discapacitados y universidades sin previo aviso, lo que generó rechazo de sectores aliados.
Otra medida polémica es la reforma al sistema de inteligencia, introducida por decreto (DNU), que permite a agentes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) detener personas como si fueran policías. Esta decisión generó cuestionamientos por eludir el consenso legislativo.
El oficialismo también debe negociar con gobernadores que temen perder fondos coparticipables por modificaciones al impuesto a las ganancias. La administración de estos consensos será clave para avanzar en las reformas laborales y penales previstas para antes del otoño.
Además, la alta inflación, que en 2025 fue la sexta más alta del mundo, y la conflictividad sindical, con gremios que buscan frenar los cambios, representan desafíos importantes para la gestión de Milei en 2026.
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