Sindicalismo en Argentina enfrenta nueva reforma laboral tras experiencias de 1984
El sindicalismo argentino negocia frente a un nuevo proyecto de reforma laboral en 2026, recordando la experiencia política clave de 1984 durante el gobierno de Alfonsín.
El sindicalismo en Argentina tiene como prioridad en 2026 convencer y negociar frente a un nuevo proyecto de reforma laboral, uno de varios intentados desde el retorno de la democracia en 1983.
El antecedente más relevante fue el proyecto de reforma laboral de 1984 durante el gobierno de Raúl Alfonsín, que buscaba eliminar el sindicato único por actividad, abrir elecciones gremiales y limitar la ley de convenciones colectivas. El proyecto fue aprobado en la Cámara de Diputados pero rechazado en el Senado tras negociaciones políticas con senadores provinciales clave, especialmente del Movimiento Popular Neuquino.
El sindicalismo optó por la negociación política para frenar la reforma, lo que llevó a Alfonsín a cambiar a su ministro de Trabajo y abandonar el proyecto. Hoy, con un gobierno de perfil liberal y conservador encabezado por Javier Milei, la reforma laboral vuelve a ser un tema central.
El epicentro de la discusión está en el Senado, donde el poder de los gobernadores es clave para articular mayorías. El ministro del Interior, Diego Santilli, se ha concentrado en dialogar con gobernadores, especialmente aquellos disidentes del peronismo en provincias como Salta, Catamarca, Tucumán y Misiones.
El sindicalismo busca convencer a estos gobernadores de que rechazar la reforma generaría un cambio en la relación de fuerzas hacia una política más negociadora. La aprobación en el Senado sería una victoria política importante para el gobierno y demostraría que la negociación es posible y necesaria.
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