Tensión laboral en Santa Cruz y Tierra del Fuego por falta de paritarias y reclamos gremiales
Santa Cruz y Tierra del Fuego enfrentan conflictos laborales por falta de paritarias y rechazo a medidas oficiales en marzo de 2026.
En marzo de 2026, las provincias patagónicas de Santa Cruz y Tierra del Fuego atraviesan un escenario de creciente conflictividad laboral. En Santa Cruz, el gobernador Claudio Vidal busca avanzar con una ley de emergencia económica y financiera que pretende establecerse hasta el 31 de diciembre de 2026, prorrogable por un año más. Esta norma incluye la reorganización del gasto público, revisión de estructuras administrativas, suspensión de ingresos de personal al Estado y la posibilidad de limitar aumentos salariales según los recursos disponibles, lo que generó el rechazo de los gremios.
La Asociación Docentes de Santa Cruz (ADOSAC) convocó a un paro de dos días y una movilización hacia la Legislatura provincial bajo la consigna "Contra la Ley de Emergencia Económica, por el salario y por los puestos de trabajo". Los sindicatos denuncian que la ley implica un ajuste y afecta el poder adquisitivo de los trabajadores estatales. A pesar del rechazo, el gobernador Vidal confirmó que insistirá con la norma, aunque con modificaciones.
En Tierra del Fuego, el gobernador Gustavo Melella enfrenta reclamos formales de ATE para la apertura de la Mesa Paritaria y la puesta en funcionamiento de la Comisión Permanente de Aplicación y Relaciones Laborales Provincial (CoPARLaP). Hasta el momento, no hay convocatoria oficial para iniciar negociaciones salariales. El secretario de Finanzas de ATE Río Grande, Carlos Margalot, expresó preocupación por la demora y la situación crítica de los salarios estatales.
Melella reconoció la difícil situación económica de la provincia, marcada por una caída fuerte de la recaudación y la destrucción de sectores industriales clave, lo que impacta en el empleo y los ingresos. Sin embargo, aseguró que los sueldos están garantizados y se abonarán en tiempo y forma, y que se trabaja para sostener esta situación priorizando a los trabajadores si fuera necesario.
Ambos gobernadores, con afinidades políticas hacia la gestión nacional, enfrentan la compleja ecuación de equilibrar las cuentas públicas sin profundizar el ajuste social, mientras los trabajadores estatales exigen recuperar el poder adquisitivo perdido. La falta de convocatoria a paritarias y la insistencia en medidas que los gremios interpretan como recortes anticipan un trimestre de alta conflictividad en estas provincias australes.
Si ya sos miembro, iniciá sesión.