Bolsitas de nicotina: qué son, riesgos y regulación vigente en Argentina
Las bolsitas de nicotina, productos con nicotina en dosis similares a varios cigarrillos, se venden en kioscos argentinos pese a no estar autorizadas.
En los últimos meses, las llamadas bolsitas de nicotina comenzaron a aparecer con mayor frecuencia en kioscos de distintas ciudades argentinas. Su presentación, similar a un pastillero o una golosina, y la ausencia de humo hacen que muchos consumidores no las perciban como un producto riesgoso. Sin embargo, contienen nicotina, una sustancia altamente adictiva, y su uso genera preocupación entre especialistas y organizaciones de salud.
El tema volvió a instalarse en la agenda pública tras alertas sobre su venta abierta y llegada a adolescentes. Desde el sector sanitario advierten que se trata de un producto impulsado por la industria tabacalera en un contexto de vacíos regulatorios, aunque el Estado nacional sostiene que no está autorizado para su comercialización.
Qué son las bolsitas de nicotina y cómo se consumen
Las bolsitas de nicotina, conocidas como nicotine pouches, son pequeños sobres similares a una bolsa de té en miniatura que se colocan dentro de la boca, entre el labio y la encía. A través de la mucosa bucal, el organismo absorbe la nicotina que contienen.
Están compuestas por nicotina (derivada del tabaco o sintética), celulosa, agua, saborizantes y otros aditivos. En Argentina, las presentaciones más comunes contienen entre 1,5 y 6 miligramos de nicotina por unidad, aunque algunas versiones pueden equivaler a la dosis de varios cigarrillos convencionales.
Por qué generan alarma entre los especialistas
Aunque las empresas las promocionan como productos “sin humo” y de “daño reducido”, los expertos advierten que los efectos a largo plazo aún no están suficientemente estudiados. Además, remarcan que la nicotina, independientemente de la forma de consumo, genera dependencia.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la nicotina es altamente adictiva y puede afectar el desarrollo del cerebro en niños y adolescentes, con impacto en la memoria y el aprendizaje. También se asocia a riesgos cardiovasculares, aumento de la presión arterial y problemas en la salud bucal, incluido el cáncer oral.
“En quienes comienzan a consumir estos productos a edades tempranas, la dependencia suele ser más fuerte”, advierten especialistas en control del tabaco.
Consumo en adolescentes: primeros datos en Argentina
Un estudio del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES) en adolescentes de entre 12 y 17 años de cuatro ciudades argentinas reveló que el 3,4% declaró haber probado bolsitas de nicotina y casi un 2% las consumió en los últimos 30 días.
Estos datos resultan preocupantes dado que la venta de productos con nicotina está prohibida para menores de 18 años y que las bolsitas ingresaron recientemente al mercado argentino, impulsadas por una fuerte estrategia de marketing.
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