Presencia de chanchos salvajes en Nordelta genera debate sobre convivencia con la fauna
La aparición de chanchos negros salvajes en un barrio privado de Nordelta motivó denuncias y cuestionamientos sobre el impacto ambiental en la zona.
Con manadas inesperadas, denuncias cruzadas y videos virales, Nordelta volvió a quedar en el centro de una escena tan insólita como reveladora. A la ya conocida polémica por el traslado de los carpinchos, en las últimas horas se sumó un nuevo capítulo que descolocó incluso a los vecinos más acostumbrados a convivir con la fauna: la aparición de chanchos negros salvajes deambulando por un barrio privado del complejo.
Las imágenes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales. En ellas se observa a varios animales avanzando en grupo, hurgando entre bolsas de basura y destrozando plantas a su paso. La sorpresa inicial dio lugar al temor cuando quedó claro que no se trataba de un ejemplar aislado, sino de una manada que se movía con soltura dentro del country. Algunos vecinos realizaron denuncias formales, mientras otros se preguntaban cómo era posible que animales de ese porte hubieran ingresado sin que nadie lo advirtiera.
Cuando la fauna vuelve a escena
Aunque no hay información oficial sobre el origen de los chanchos ni sobre si aún permanecen dentro del barrio, en Nordelta muchos vinculan el episodio con las obras recientes y el avance de nuevos desarrollos inmobiliarios. La remoción del suelo, la tala de árboles y el corrimiento de cercos naturales aparecen, una vez más, como telón de fondo de un conflicto que excede lo viral y vuelve a poner en discusión el impacto de la urbanización sobre el ecosistema del Delta.
La irrupción de chanchos se dio, además, en medio de un clima ya caldeado por la situación de los carpinchos, convertidos desde hace tiempo en símbolo involuntario de la convivencia forzada entre barrios cerrados y fauna silvestre. En los últimos días, organizaciones proteccionistas y vecinos denunciaron que se habría puesto en marcha un operativo de relocalizar a los animales, con procedimientos cuestionados y sin información clara sobre su destino.
Tal como se reflejó en las redes de INFOCIELO, las denuncias apuntan a que los carpinchos habrían sido cazados, sedados y enjaulados para ser trasladados a una reserva privada en San Fernando. Según las agrupaciones, la iniciativa fue impulsada por la Asociación Vecinal de Nordelta y contaría con el aval de un fallo judicial de primera instancia, aunque aseguran que existe una medida cautelar que prohíbe ese tipo de acciones.
$2.990 / mes
Contratación mensual mediante Mercado Pago.