Salta homenajeó a Don Severo Báez con coplas y tradiciones en Villa Primavera
El 16 de enero de 2026, Villa Primavera fue escenario de un acto en honor a Don Severo Báez, con música y expresiones culturales tradicionales.
En un clima de profundo respeto y sentimiento popular, familiares, amigos, copleros y vecinos despidieron este viernes a Don Severo Báez, referente indiscutido de la cultura tradicional del norte argentino. El homenaje se llevó a cabo en Villa Primavera, en el Centro de Residentes Vallistos y Puneños, espacio que el propio Don Severo ayudó a forjar y que hoy es considerado un emblema de la tradición viva.
La despedida fue tal como él la hubiera querido. Comparsas actuaron primero sobre la calle principal, frente a la casa de Don Severo Báez, y luego ingresaron al centro cultural para integrarse a los homenajes. Allí, junto al cajón con sus restos, se unieron a copleros, músicos y cantores, mientras sus hijos y su comunidad lo rodeaban en un último adiós cargado de identidad y memoria.
Don Severo Báez falleció a los 77 años, dejando un legado cultural que trascendió generaciones y fronteras.
En diálogo con El Tribuno, su esposa Rafaela Gaspar de Báez expresó que fue “mi compañero de la vida” y destacó valores como el respeto y la crianza de los hijos, aprendidos en el campo. Juntos formaron una familia numerosa con 15 hijos, 22 nietos y ocho bisnietos.
Rafaela recordó que se conocieron en la procesión del Milagro y que unieron dos culturas, la puneña y la vallista. De esa unión nació el Centro de Residentes, un espacio abierto al público para preservar las costumbres y tradiciones regionales, donde continúan sembrando cultura.
Si ya sos miembro, iniciá sesión.