El cónsul chileno destaca la influencia de la mano de obra chilota en la construcción de Bariloche
El cónsul chileno en Bariloche resalta la importancia de los trabajadores provenientes de Chiloé en los orígenes de la ciudad patagónica.
El cónsul chileno en Bariloche, Javier Matta Manzano, destacó la importancia de la mano de obra proveniente del archipiélago de Chiloé en los comienzos de la ciudad patagónica. Señaló que hacia 1880, muchas personas de Chiloé, una región con gran sincretismo cultural pero marcada por la pobreza, migraron hacia la zona andina argentina, estableciéndose en Bariloche, que en ese momento era una colonia agrícola.
Matta Manzano explicó que estos trabajadores campesinos tenían experiencia en el trabajo de la madera, especialmente con alerce, y en la navegación de las aguas del lago Nahuel Huapi. Su labor fue fundamental en la construcción de casas, tejas y muros, así como en el transporte de troncos por el lago. Además, recordó que los tripulantes de embarcaciones como el vapor Helvecia II, que naufragó el 31 de diciembre de 1906, eran en su mayoría chilotes.
El diplomático también señaló que, a pesar de su importante contribución, estos trabajadores enfrentaron discriminación y maltrato en la región, debido a su condición de extranjeros y a la estructura económica dominada por una plutocracia local. Esta discriminación persiste en ciertos usos despectivos del término "chilote" en redes sociales.
La nota se enmarca en el bicentenario de la incorporación oficial de Chiloé a Chile, ocurrido el 19 de enero de 1826, y resalta la influencia cultural y laboral de este grupo en Bariloche, evidenciada en tradiciones como el curanto y técnicas constructivas propias de Chiloé.
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