La psicología explica que el distanciamiento entre padres e hijos adultos suele ser un proceso gradual
El distanciamiento entre padres e hijos adultos generalmente ocurre por un proceso gradual de años, no por una sola pelea.
Cuando un hijo adulto decide cortar o reducir el contacto con sus padres, muchas veces quienes quedan del otro lado recuerdan una única discusión como el momento en que todo cambió.
Sin embargo, distintas investigaciones sostienen que el distanciamiento familiar rara vez comienza con una sola pelea. En la mayoría de los casos, se trata de un proceso gradual que se desarrolla durante años a partir de situaciones cotidianas que nunca llegan a resolverse.
El sociólogo Karl Pillemer, de la Universidad de Cornell, encontró que cerca del 27% de los adultos mantiene una relación de distanciamiento con algún integrante de su familia, un fenómeno mucho más frecuente de lo que suele imaginarse.
Especialistas coinciden en que ciertos patrones de mala comunicación, repetidos una y otra vez, pueden erosionar la confianza hasta hacer que la relación se vuelva cada vez más difícil de sostener. Entre estos comportamientos están las disculpas evasivas, la negación o reinterpretación de experiencias dolorosas y la descalificación constante de las emociones, como decir "sos demasiado sensible".
Los expertos aclaran que ninguna familia está libre de discusiones y que un conflicto aislado no alcanza para romper una relación. La diferencia aparece cuando las mismas conductas se repiten sin posibilidad de reparación, lo que termina debilitando la confianza hasta que el vínculo se desgasta y se produce el distanciamiento.
$2.990 / mes
Contratación mensual mediante Mercado Pago.