Cómo mejorar el rendimiento de una notebook o PC vieja con cambios económicos en sus componentes
Actualizar el disco rígido por un SSD y ampliar la memoria RAM son las mejoras más efectivas para mejorar el rendimiento de notebooks y PCs antiguas sin gastar mucho.
Una computadora que tarda varios minutos en encender, demora en abrir los programas o se queda sin espacio para guardar archivos no necesariamente llegó al final de su vida útil. En muchos casos, cambiar una sola pieza interna puede mejorar mucho su funcionamiento y evitar la compra de un equipo nuevo.
El cambio más importante suele ser la memoria donde se guarda toda la información de la computadora, es decir, el "disco". Reemplazar el disco rígido tradicional (HDD) por un disco de estado sólido (SSD) reduce drásticamente el tiempo que tarda en encender, acelera la apertura de los programas y mejora la respuesta general del equipo, tanto para trabajar como para estudiar, navegar por internet o jugar.
En Argentina, un SSD SATA de 480 o 500 GB puede conseguirse aproximadamente entre $180.000 y $250.000, mientras que un SSD NVMe de 500 GB ronda entre $180.000 y $360.000 según la tienda y la forma de pago. Además, los módulos de memoria RAM son más económicos: un módulo de 8 GB puede conseguirse entre $20.000 y $30.000, y uno de 16 GB ronda entre $23.000 y $35.000.
Contar con 16 GB de memoria RAM es un buen punto de referencia para la mayoría de los usuarios, ya que permite trabajar con varios programas abiertos al mismo tiempo sin que la computadora se trabe. En equipos con 8 GB, ampliar la memoria puede notarse mucho en el uso diario, siempre que la computadora lo permita.
Si el presupuesto solo alcanza para una actualización, cambiar el disco rígido por un SSD sigue siendo la mejora que más se nota en el uso diario. Combinar este cambio con una ampliación de memoria RAM puede sumar varios años más de vida útil al equipo sin necesidad de reemplazarlo por completo.
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